INAUGURACIÓN DEL CENTRO CULTURAL MUNICIPAL MIGUEL ESPINACH

La Casona Espinach, fue inaugurada como el “Centro Cultural Municipal Miguel Espinach” el pasado jueves 09 de enero en una nohe de gala donde estuvieron presentes ministros de Cultura Sonia Guillén Oneeglio, y de Defensa Walter Martos Ríos, este último fue condecorado por el alcalde de Cajamarca como “Hijo ilustre de Cajamarca” al ser natural de esta región.

Este espacio tiene como objetivo promover y fomentar el acceso a la cultura y el desarrollo de las expresiones culturales en todas sus formas, ofreciendo un espacio de encuentro social que difunda estas expresiones. Para esto contará con los siguientes espacios:

  • Museo de Marionetas
  • Sala de exposición Andrés Zevallos de la Puente
  • Fondo Editorial Julio Garrido Malaver
  • Ballet Municipal: Otilia Romero de Iberico
  • Sala de Conferencias: Mariano Iberico Rodriguez
  • Sala de exposición Kori Wasi
  • Biblioteca de Braile
  • Salón Consistorial Municipal
  • Sala de Usos Múltiples María Octavila Sánchez Novoa
  • Sala de Música Yma Sumac
  • Sala de reuniones Pablo Sánchez Zevallos.

Historia de la Casona Espinach

Hacia 1740 la casa fue construida por el coronel Miguel Espinach Masaguer, para el Monasterio de las Concebidas Descalzas, quienes por motivos desconocidos no la ocuparon. El 17 de junio de 1817el coronel Espinach en su última disposición testamentaria, establecía que se “haga masa de todos sus bienes, incluida la casa situada en Jr. El Comercio” y que la mitad de su valor la reciba su sobrino y albacea Pablo de Espinach y que la otra mitad quede a manejo del mismo plano, “hasta que cuando llegue el caso de otorgar testamento, la aplique a sus legatarios: Buenaventura Espinach y Lorenzo Iglesias y Espinach.

Pablo Espinach se casó con doña Josefa Barahona de Arce, quien, a la muerte de su esposo, donó dicha casa a la Beneficencia Pública de Cajamarca para la construcción de un hospital. Sin embargo, después de un largo y ruidoso proceso judicial, la donación quedó nula y la Corte Suprema declaró como heredero a Lorenzo Iglesias y Espinach.

Posteriormente Iglesias la vendió a la familia Santolalla y esta, a través de Leopoldo Santolalla a Catalino Miranda. A la muerte de Miranda la heredó su hijo Pedro quien, en 1954, siendo alcalde Aurelio Zaldívar, la vendió el pago para la compra de este inmueble, se hizo con los fondos depositados en la Casa Sattui (destinados para la construcción del local municipal, en el antiguo solar que ocupó la cárcel pública) y con la suma adicional de 2750 soles proporcionada por la Junta Pro- Desocupados. La casa antes de ser ocupada por la Municipalidad, tuno que ser sometida a numerosas reparaciones, como arreglo del techo, empapelado y pintado de las paredes de las habitaciones, colocación de mamparas y vidrios; así como la reinstalación de agua, luz y servicios higiénicos, lo que ocasionó un gasto de más de mil soles.

Con tales mejoras, se lograron habilitar cuatro departamentos de alquiler en los altos, los que proporcionaban una renta de 109 soles mensuales. Los ambientes de la planta baja fueron convertidos en las oficinas del Concejo: dos salones de sesiones, alcaldía, secretaría, tesorería, dataría civil, sindicaturas e inspecciones, patronato escolar, archivo y dos habilitaciones que gratuitamente, por acuerdo del Concejo, se dio la Junta Pro-Desocupados, solo para realizar sus sesiones. Así mismo, y con puerta independiente a la calle, se cedió una tienda para la biblioteca popular, otra tienda, corral y cocina al nuevo director de la banda de músicos, según contrato, para su uso, y una habitación, con patio independiente, para los ensayos de la banda.

El 20 de mayo de 1934, el Palacio Municipal quedó inaugurado oficialmente. Se colocó una placa de bronce para perpetuar esa fecha, incluyéndose en ella, por razones obvias, los nombres de Octavio Alva y Amalia Puga de Losada, como padrinos de una ceremonia, en la que no estuvieron presentes.

Esta casona fue la sede del gobierno local hasta los años 2015 en que se construye el local del Qhapac Ñan y la casona quedó ocupada por diversas oficinas sin mayor ordenamiento ni relevancia.

El Proyecto Centro Cultural “Municipal”, propone recuperar esta casa de tanta importancia histórica, albergando espacios que permitan generar una dinámica en el ámbito educativo y cultural de la población cajamarquina, de fácil acceso y fortaleciendo no solo su nivel educativo sino de interrelación con nuestra identidad, al mismo tiempo se plantea integrar a la casona dentro del circuito turístico del Centro Histórico, constituyéndose así como un producto turístico más que ofertar al visitante y como parte de la lectura de nuestra historia.

Jueves, 09 de Enero del 2020